martes, 8 de diciembre de 2015

EL TENOR IGOR PERAL DEJÓ LA QUÍMICA Y ELIGIÓ LA MÚSICA, UNA CARRERA DE FONDO CON OBSTÁCULOS (Cap. 2º)


 QUERER, SABER Y PODER

"Todo parece imposible hasta que se hace" (Nelson Mandela). 
"La música expresa todo aquello que  no puede decirse y no puede quedar en el silencio" (Vìctor Hugo).
Son dos frases preferidas del tenor navarro Igor Peral, que un día abandonó la carrera de química cuando estaba al final del camino para elegir una carrera de fondo, la música, donde son muchos los llamados y pocos los elegidos que triunfan por la dificultad que entraña, los obstáculos que hay que salvar en manos siempre de programadores y productoras.


JUVENTUD , TALENTO, TRABAJO

Igor Peral Goldáraz ha elegido ser cantante de música clásica, principalmente ópera y zarzuela (lo que conocemos como género lírico) y está así mismo especializado en música de cámara para voz y piano con su amigo Gonzalo Trevijano. Atrás quedan los primeros estudios en el Conservatorio Julián Romano de Estella de solfeo, materias teóricas y Txistu que inició cuando contaba 8 años. 

- Formé parte de la Coral Ereintza hasta que a los 18 años me fui a San Sebastián a estudiar una carrera universitaria. En cierta medida siempre se ha tenido en España, la tendencia a ver la música como una ocupación “de segundo nivel”, una profesión de futuro incierto, poco probable y demasiado aventurada. Por ello se creía que había que estudiar antes, algo “serio” que pudiera ofrecer mayores garantías de futuro. Yo tenía facilidad para la rama de ciencias y cursé casi toda la carrera de Química. Me enrolé en el Orfeón Donostiarra, pues tenía verdadera pasión por la música, más que por la química ... Perfeccioné el uso y manejo de la voz y en 2009 decidí volver a Navarra para trabajar ya como cantante.




Analizando tu biografía vemos que ingresaste en la Agrupación Profesional "Nova Lux Ensemble" de la Coral de Cámara de Pamplona, ya desaparecida, víctima de la crisis económica. 

- En 2011 me traslado a Madrid para trabajar en el Coro Titular del Teatro Real donde permanecí hasta agosto de 2014, año en que decido aventurarme para emprender mi carrera en solitario como cantante. Me siento realizado, disfruto de lo que hago, meto todas las horas que hagan falta para hacer de mi profesión un trabajo estable, con aspiraciones. Cada día aprendo algo nuevo.




Ahora viene a Navarra a cargar las pilas, a llenar de oxigeno Sus pulmones siempre que encuentra un hueco en su agenda de ensayos y conciertos. No como cuando era chaval que pasaba largas temporadas en Cirauqui, el pueblo de su madre. 

- Ahora mandan los viajes, los hoteles, los aviones, el ir de aquí para allá con la maleta siempre preparada y la voz a punto. Sacrificio, disciplina, compromiso son las armas para llegar a la meta que me he marcado. Se es cantante las 24 horas del día aunque sólo ensayes 8 diarias. Para mí dedicarme a la música es un privilegio, aunque tengas implícitamente que renunciar a algunas cosas y debas cuidarte física y mentalmente mientras tus amigos se divierten de forma despreocupada . Si quiero vivir de la música, debo ser consciente de que es algo difícil (o incluso más complicado hoy en día) como consecuencia de los recortes impuestos por la actual coyuntura económica, el famoso 21% de IVA que se nos impone, que han obligado a apretarse el cinturón a los programadores a la hora de contratar. Me dicen que en Navarra pasa como en todos los sitios que visito. Se han reducido casi a la mitad los presupuestos que se venían dedicando desde los Ayuntamientos e Instituciones públicas a cultura, festejos , música y pelota … tan arraigados en Navarra.




DEBE PRIMAR LA VOZ SOBRE EL ESPECTÁCULO

Parece que es una tendencia de los críticos especializados en música lírica, la creencia de que debe primar la escenografía, el espectáculo global, sobre la voz de los cantantes para llevar a los teatros ese público que se resiste a volver.

-     Yo pienso que más que una labor o empeño de los críticos, emerge como una aportación de los directores de escena. Históricamente podemos decir que en la época dorada de la ópera los “dioses” o aquellos a los que se vanagloriaba más y en quienes recaía el peso, eran los cantantes, los llamados "divos". Primaba la belleza de la voz por encima de otros parámetros. De ahí viene el "bel canto" que nos ha llegado como definición de entonces. Primaba la belleza del canto, no tanto la riqueza en la orquestación, sino que todo estaba al servicio del canto. Después viene una época en que la hegemonía de la ópera pasa a los directores de orquesta, que son quienes ocupan el liderazgo, cobrando a su vez las orquestas una mayor importancia y visibilidad. Las producciones se montan en función de los más afamados directores musicales. Finalmente ese protagonismo ha pasado hoy día en gran medida, a los directores de escena, que son los que han tomado el relevo de ser los renovadores del género. Algunos de ellos se han erigido a sí mismos como salvadores de la ópera. Yo pienso que renovar o actualizar las formas y moldes con los que se sirve la ópera hoy día, no está mal, siempre y cuando se consiga acercar a públicos nuevos y se haga con sumo respeto a las obras e intérpretes. La renovación del género, ese “cambio de ropajes” debe hacerse sin que se pierda la verdadera esencia de la ópera. El cantante, cuando llega a una nueva producción, viene con una buena parte del trabajo ya hecho a los primeros ensayos. Por tu cuenta has trabajado tu personaje situándolo en el contexto histórico, dentro de los valores sociales, morales y educacionales que se tuvieran en la época, entrando en el personaje, tratando de entenderlo y concebirlo como se haría en aquella época en la que fue escrito el libreto. Por eso es conveniente leer y trasladarse al tiempo que le tocó vivir, ver cómo se le ha “retratado” en el cine, las costumbres sociales de la época … No basta con leer el libreto, hay que ampliar el contenido y ver la manera de pensar de entonces, cómo se entendía y concebía ese personaje. Luego cuando llegas a la producción tienes que ser una esponja para asimilar lo que los directores de escena y musical quieren conseguir de ti, ser dúctil y flexible y empezar a moldear el personaje en base a la propuesta que ellos hayan ideado para la producción. El cantante no deja de ser un mero intérprete de la obra, dándole vida al personaje que canta, siendo la música la verdadera obra de arte. Al director de escena se le da hoy día la potestad de poder contextualizar la obra. Por ejemplo plantear un “L’elisir d’amore" en un contexto actual, trasladando el contenido del libreto a un momento nuevo, actual. En mi humilde modo de ver, los grandes directores de escena son aquellos que siendo comprensivos y empáticos con las necesidades del cantante, trabajan junto a él codo con codo, para conseguir un objetivo común sin renunciar por ello a la propuesta escénica que ellos quieren lograr; En ocasiones se admiten desencuentros entre ambos, sin que ello suponga un problema sin solución. Aunque no se esté totalmente de acuerdo con decisiones aisladas, el cantante predispuesto puede tratar de asumir lo que el director de escena plantea y al menos intentar probarlo, antes de negarse a ello en rotundo.

LA COMPAÑERA DE VIAJE DE IGOR ES LA MÚSICA, LE ESPERA SAN SEBASTIÁN PARA SEGUIR LOS ENSAYOS DE LA COMEDIA "CASADO Y SOLTERO", LA ZARZUELA "LA DEL MANOJO DE ROSAS", LA ÓPERA "LA TRAVIATA", SIN OLVIDAR "EL CASERÍO"... Y MÁS.

Hacemos un alto en la entrevista y seguimos mañana con un nuevo capítulo.

                                                             (CONTINUARÁ)

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