jueves, 13 de octubre de 2016

LA HABANERA TIENE GRAN ARRAIGO EN VALVERDE DEL CAMINO (HUELVA)


EL MISERERE DE ESLAVA Y LA HABANERA 
DE VALVERDE DEL CAMINO

 Diego Romero Álvarez, hijo el pueblo, fue el dinamizador de la habanera allá donde actuaba, a caballo con el famoso “Miserere” del músico burladés, que cantaba cada año en  Sevilla.
En 1972 canta por primera vez como contra-tenor el Amplius del “Miserere de Eslava” junto a Francisco Ortiz y el Barítono Raimundo Torres, en su pueblo natal. Volvería a interpretarlo también en la Catedral de Sevilla en los años 1972, 1973, 1974 y 1976, bajo la dirección de Luis Izquierdo, con la Asociación Coral de Sevilla.


SU ÚLTIMA OBRA: VALVERDE, HABANERA

En el año 2002, con motivo de la inauguración del nuevo Teatro Municipal de Valverde del Camino, tuvo lugar su última actuación musical junto con sus hijos Marcos y Fernando y el profesor de guitarra Manuel Cera. En este concierto estrenó su última obra, “Valverde, habanera”. 
Tras un deterioro visible de su salud, el día 28 de diciembre de 2003 falleció en su casa, rodeado de los suyos. Su último adiós fue multitudinario y emocionante y, como había sido su vida, bañado en música. Fue llevado a hombros por familiares y amigos hasta el Cementerio. Como era su deseo, su Agrupación, familiares, amigos y paisanos, le cantaron habaneras hasta el final.  

LA HABANERA Y VALVERDE DEL CAMINO
La habanera es un género musical originario de Cuba, de compás binario, tiempo moderado y ritmo sincopado, como si semejara el balanceo de un barco.
Su origen musical es muy discutido y existen diversas hipótesis. Sobre su origen histórico sí se puede asegurar que se sitúa en la Habana, donde a lo largo del siglo XIX la música autóctona se enriquece con los ritmos de las diversas etnias que allí confluyen. Culturas de procedencia africana, hispana y sudamericana se fusionan y mezclan con la originaria de la isla, decantándose un producto musical nuevo, de corte meloso y romántico, que inspira en el alma situaciones idílicas.
En la Habana nací yo / debajo de una palmera,
allí me echaron el agua / me pusieron habanera
.
La presencia española en Cuba propició su expansión por distintas zonas de nuestra geografía. La numerosa colonia de españoles en la isla, al volver, siente una desgarradora nostalgia; sueños y añoranzas de lugares, momentos y personas, que ellos sintetizaban en la habanera: una copla dulzona, con sabor a caña de azúcar, hecha para ser cantada entre amigos. Así llegó a distintos lugares de España, se aclimató y empezó a formar parte de su folklore. Entre ellos, Valverde del Camino.
Estas lindas canciones / dicen que fueron la tradición
que nos legaron nuestros mayores / para cantarlas en reunión.

Pero la habanera que hoy conocemos es fruto, sobre todo, de autores no cubanos que desarrollaron el estilo. La mayor parte de los estudiosos del género coinciden en reconocer en La Paloma -que el vasco Sebastián Iradier estrenó en la Habana en 1855-, el primer tema, la primera habanera que se identifica plenamente con el género musical, tal como hay lo entendemos.

Cuando salí de la Habana, válgame Dios / nadie me vio salir si no fui yo.
Una linda guachinanga que sí me vio / se vino tras de mí, que sí señor0


A partir de La Paloma, la habanera se propagó por España y Europa, interpretándose en ambientes de la alta sociedad y en los intermedios de las funciones de los teatros de las principales capitales europeas. Iradier era habitual en estos actos y sus canciones, -sobre todo habaneras-, alcanzaron gran popularidad por toda Europa y América. A medida que avanzaba el siglo XIX, el género musical se consolidó y varios autores franceses y españoles de renombre -entre los que destaca Ravel, Debussy o Albéniz-, componen habaneras, alcanzando con ellas grandes éxitos.
Los primeros años del siglo XX se consideran la época de oro de la habanera. Luego, ya en los veinte y treinta, el género entra en decadencia, dejando paso a otras modalidades como el bolero y el tango, que la relegaron al olvido. Tras un letargo de casi medio siglo, en España reaparece en los años cincuenta como una pieza folklórica, arraigada en diversos lugares de nuestra geografía. Solo echó raíces donde la tradición del pueblo llano las retuvo: es el caso de Valverde del Camino.
En Valverde, la habanera siempre fue un género popular. En las personas mayores perdura el recuerdo de aquellos personajes que estuvieron en Cuba y que cantaban hermosas coplas. Unas las aprendieron allí, las trajeron y las legaron, -a través de la tradición oral, en fiestas familiares y reuniones de amigos-, y los Hijos de Facanías las incorporaron a su repertorio.
Ángel del cielo cubano / vente a mi lado a gozar
perlas que arrullan las olas (bis) / conchas que guarda la mar

Otras, fruto del ingenio valverdeño, fueron creadas aquí:
Valverde con un pie sobre la sierra, /  abre en el liso llano su esperanza,
y alfajores de miel su luz alcanza, / en cobre martillado de su tierra.


Valverde retuvo y acunó la habanera cuando el género vagaba en el olvido. Prueba de ello es el Cancionero de Valverde del Camino, de Luis Arroyo Valero, una joya folklórica que en los años cincuenta recogió la letra y música de sesenta y cinco habaneras; un patrimonio común de todos los Hijos de Facanías. Quizá fue este elemento el que fijó el género a Valverde. Luego, el impulso definitivo vendría de la mano de Diego Romero Álvarez y la Real Agrupación Artística de Valverde del Camino.

Antes de que tus ojos vieran la luz / de Valverde sus tradiciones yo conocí,
y en horas inolvidables yo las viví, / quiero, hijo, que en mi alborada,
cual joya preciada, / a mi partida las cantes tú.

Hoy la habanera resplandece en algunas zonas de Canarias, Asturias, Cataluña, País Vasco y valenciano y, por supuesto, en Valverde del Camino, donde, desde 2006, se celebra el “Encuentro de Habaneras Diego Romero Álvarez”, que en 2012 ha cumplido su VII edición.
Un importante esfuerzo el que viene realizando el Excmo. Ayuntamiento de Valverde del Camino para recuperar y difundir las habaneras. La Real Agrupación Artística, el Coro Evocación, el Coro Aroma de Pinares, el Grupo de Pulso y Púa del Centro de Mayores y, sobre todo, las agrupaciones escolares que se crean cada año en colegios e institutos para participar en este encuentro, son una garantía para conservar este patrimonio “que nos legaron nuestros mayores”.



Asociación Villa Habanera
En enero de 2014, un grupo amantes de la habanera decidieron constituir una comisión gestora que se encargara de legalizar una Asociación Cultural que tuviese como fines:
• Rescatar, mantener y fomentar la tradición musical de la habanera en Valverde del Camino.
• Ampliar la cooperación y el intercambio con otras asociaciones, patronatos, fundaciones, entidades y organismos relacionados con el ámbito musical e histórico de la habanera, que desarrollen su actividad en el marco social, cultural o formativo.
• Promover la difusión, análisis e investigación de la historia de la habanera.
• Promover y apoyar actividades e iniciativas encaminadas a la creación de nuevas piezas musicales del género de la habanera.
Tras la aprobación de los estatutos y acta fundacional, se presentó la documentación en la Delegación del Gobierno en Huelva y tras todas las gestiones oportunas a mediados del pasado mes de julio la ASOCIACIÓN “VILLA HABANERA”, quedó registrada y legalmente constituida.
El espíritu de la asociación es ser una puerta abierta a toda persona interesada
en este género y, en particular, en las habaneras que se cantan en Valverde.

Los pequeños de Valverde y la habanera
El Ayuntamiento de Valverde continúa por cuarto año fomentando la habanera con clases en los centros escolares para darla a conocer entre los más pequeños. Además, se está preparando un encuentro infantil de habaneras para próximos meses. Además este año, y como novedad, se celebrará un encuentro infantil de habaneras durante dos días 11 y 12 de noviembre.

“Canto un tango y es una habanera…, la misma manera…y el mismo compás…”

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